188.- El Horno de Justo

Escrito en: Mis Escritos- Oct 26, 2017 Sin Comentarios

Un fuerte abrazo j tomas parece que fue ayer cuando vivíamos puerta con puerta toda la vida amigos. Francis.

Este mensaje era la respuesta de Francisco Eduardo Mira Morote a mi escrito de ayer, en el que me refería a los 274 amigos que aparecen en mi página de Facebook, y claro los recuerdos me llevaron a mi infancia y juventud…

Calle de Montero Ríos nº 14, la Panadería de Justo Mira, junto al local y vivienda, en el nº 12 fue mi casa, desde que nací hasta el día que me casé en agosto de 1971.

La familia de Justo estaba compuesta por Lola Morote su esposa, y sus tres hijos, Justín, mayor que yo, José Manuel, más o menos de mi edad y Francisco Eduardo, el pequeño,  que actualmente vive en Benidorm, el resto de la familia fallecieron y les deseo que descansen en Paz.

Justo para mí no era un panadero, -y lo era, y de los buenos- era un amigo, eso sí con una gran diferencia de años, pero me dejaba estar con é,l en el obrador, mientras amasaba el pan “blanco” y el “assaonat” y subir al “alcabón”, pequeña habitación de baja altura, situada encima del horno, para ver cómo iba creciendo la masa.

Justín al ser el mayor se casó y se dedicó a la conducción de camiones y perdi contacto.

Son muchos y variadísimos lazos que me unieron a la familia Mira Morote, una de las anécdotas, es de la Escuela Superior de Niños Don Varó, porque cuando José Manuel se distraía, Don Antonio le decía: ¡Mira…Que te estoy mirando!.

Otra con bellos recuerdos y parte económica, era durante los días anteriores a la festividad de la Pascua. El horno se llenaba de Toñas y Monas, tanto las del horno propiamente dicho y otras de las vecinas que las amasaban en su casa y luego las llevaban al horno para su cocción. Pues bien José Manuel y yo, éramos los encargados de repartir todas esas toñas y monas a casa de cada vecina y para ello utilizamos unas tablas de entre metro y medio a dos metros, en la que José Manuel iba delante y yo atrás y cuando he mencionado que tenía parte económica es que las señoras nos daban una propina, que posteriormente repartíamos entre los dos.

Además José Manuel también estuvo en el Hotel Carlton, de ayudante de camarero y creo que después marchó a Suiza.

Francisco Eduardo, se marchó a trabajar y a vivir a Benidorm, donde José Manuel abrió un Pub  solo  por la noche, al que fui a verlo una o dos veces.

Hace muy poco tiempo durante una de Las Tertulias del Meliá Benidorm, Alex un tertuliano de Benidorm me habló de Francis y contacte con el telefónicamente y pasado cierto tiempo lo encontré en Facebook y reiniciamos nuestra antigua amistad y… ¡Bueno, quería recordarlo!

TEXTO: José Tomás Lozano Moreno.

No adjunto imágenes, porque no tengo.

 

 

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